viernes, 2 de mayo de 2014

Fragmento

No quiero amor que no sabe dominarse, de ese que como el vino parte su vaso, espumoso, y se derrama, y se desperdicia en un momento.
Dame ese amor fresco y puro como tu lluvia, que bendice la tierra sedienta y colma las tinajas del hogar. Amor que cale, bajando hasta su centro, la vida, y allí se extienda, como savia invisible, hasta las ramas del árbol de la existencia, y haga nacer las flores y los frutos.
¡Dame ese amor que conserva tranquilo el corazón, en plenitud de paz!

Rabindranath Tagore

De "La cosecha"

En el relámpago de un instante, he visto en mi vida la inmensidad de tu creación; de tu creación entre mil ruinas, de mundo a mundo.

¡Qué llanto de indignidad cuando miro mi vida en manos de las horas locas! Pero cuando la veo en tus manos, comprendo que es demasiado preciosa para ser malgasta en la sombra.

Rabindranath Tagore

De "La cosecha"

"Por los caminos, me pierdo. ¡El agua ancha y el cielo azul, sin señales, donde la ruta está escondida por las alas de los pájaros, por los rayos de las estrellas, por las flores de las estaciones viajeras! 
¿Tu sangre lleva la sabiduría del camino invisible, corazón?" 

Rabindranath Tagore.